Posted by : eliott jueves, 2 de agosto de 2012



Todos hemos pagado dinero para disfrutar del arte en museos, conciertos, teatros... ¿Es el hecho de pagar dinero lo que hace que valoremos lo que se nos presenta? o, por el contrario  ¿es el arte en si mismo capaz de provocarnos placer sea cual sea el entorno en el que lo disfrutemos?

Esto quedó plasmado en una experiencia que realizó el periódico Washington Post en esa misma ciudad. El rotativo se preguntaba esto mismo: ¿Sería la belleza capaz de llamar la atención en un contexto banal y un momento inapropiado?



Para ello el 12 de enero de 2009 Joshua Bell, considerado uno de los mejores violinistas del panorama actual, si no el mejor; vestido con unos pantalones vaqueros, una camiseta, una gorra y su Stradivarius de 1713 valorado en 3.5 millones de dólares "actuó" el la estación de metro de Lénfant en pleno centro de la capital de EE.UU. durante 43 minutos.

En este tiempo pasaron por delante de él 1097 personas, en total fueron siete personas las que se detuvieron a escucharle de las cuales sólo una le reconoció. Al resto la música que salía de los dedos de un genio no les dijo nada.

Días antes de este "concierto" Bell actuó en el Boston Symphony Hall con un lleno completo y con un precio medio de las entradas de 100 dólares, en cambio en el metro Bell recaudó 32 dólares y 17 centavos, que fueron donados a la beneficencia.

Aquí dejo la secuencia acelerada de este concierto de Joshua Bell en el Metro de Washington



Personalmente me entristece que nadie repare en un genio haciendo música y que en algunos museos la gente se pare a "deleitarse" ante, por ejemplo,  un lienzo gigante pintado de negro con una esquinita sin pintar y bajo el título de Iberia, (esto lo viví yo en el Guggenheim de Bilbao).

Me surgen varias preguntas:
  • ¿Es el arte para elegidos? 
  • ¿Somos unos borregos que apreciamos lo que nos ponen delante, sea lo que sea? 
  • ¿Carecemos de capacidad de crítica?
  • ¿Estamos tan inmersos en una sociedad que nos arrastra a la precipitación que no podemos detener nuestras vidas unos instantes para disfrutar de las cosas importantes?

Por favor, detengámonos a disfrutar del arte, de la naturaleza y de las personas que tenemos cerca. Hemos de valorar mucho más todas estas cosas porque todo esto es lo importante, es lo que realmente nos convierte en seres humanos plenos y lo que nos diferencia de los animales.

Por último, potenciemos nuestra capacidad crítica, tengamos nuestro criterio propio y eso se consigue, entre otras formas, escuchando y leyendo... leyendo mucho.



{ 21 comentarios... read them below or Comment }

  1. Hola!
    Genial la entrada.
    El arte es para los elegidos, porque el común de los mortales no podemos permitir pagar los precios que vale, por ejemplo, la entrada de un museo. De un concierto de música clásica mejor ni hablar.
    Respecto a lo de borregos, la mayoría sí, son unos snobs y se dejan llevar por las modas, que como tal, siempre terminan olvidándose.
    Un beso.

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    1. Hola Montse!
      Ese es un tema sangrante, el precio de la cultura y el arte en este pais, totalmente de acuerdo contigo.
      Ay la modas, otro tema apasionante. Hay tanto de qué hablar ahí...
      Muchas gracias por entrar y comentar
      Un beso :)

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  2. Lo que habría que preguntarse en realidad es si el ser humano está "capacitado" para ver, disfrutar o deleitarse con la belleza o el arte. Eso sí, también debemos ser críticos a la hora de valorar qué es para nosotros el arte; puede ser que lo que es arte para ti, para mí no lo sea, o viceversa. Como tú bien dices en tu artículo; un genial músico en la boca del metro y apenas siete personas se acercan a admirarlo y a deleitarse con su bella música... ¿porqué pensar que es un genio y nadie es capaz de "entender" su arte? con lo cual dejamos a todos como brutos y tontos, ¿en vez de pensar que igual no es tan genio y son los que pagan cien dolares los que no tienen ni puñetera idea?
    Buen artículo. Saludos.

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    1. Hola Frank!
      Como dijo Chéjov: Las obras de arte se dividen en dos, las que me gustan y las que no me gustan, no conozco otro criterio".
      La cuestión es que no todo el mundo tiene criterio, simplemente se dejan llevar por lo que hace la masa.
      El arte debe ser, en mi opinión, tan puro como para que todo el mundo lo pueda entender independientemente que a cada uno nos guste o no.
      Bienvenido a esta, tu casa.
      Muchas gracias por todo, un saludo :)

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  3. El mundo del arte es subjetivo y nos sometemos al criterio de unos pocos, quizá nos preocupe demasiado ir contracorriente... No es para menos, si vas por libre te tachan de lunático. ¿Q pensaríais si os digo que no soporto la ópera y que me aburre la poesía soporíferamente? Es cierto, las encuentro huecas y no por eso soy inculta ni insensible. Gracias, Eliott, por tocar este tema desde una óptica tan interesante.

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    1. Hola Mere!
      Claro que el arte es subjetivo, por tanto no hay que tener miedo en ir contracorriente. Lunáticos? A los más grandes genios de la humanidad les llamaban lunáticos sus contemporáneos.
      También es cierto que ciertas ramas del arte no nos gustan, quizás porque no las conocemos bien, me incluyo el primero.
      Gracias a ti por dedicarme un rato

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  4. Una entrada estupenda, recuerdo más ejemplos. En Madrid un conocido exvocalista con millones de ventas a sus espaldas se puso en la calle a cantar, de hecho hizo un vídeo, y la gente lo confundió con un mendigo, apenas miraban. Y en un conocido museo una limpiadora puso un "curioso cuadro" que fue admirado por mucha gente.
    Nos guiamos demasiado del lugar en el que nos encontramos las cosas, necesitamos que nos digan que deben apreciar o no se desestimarían los libros peregrinos dejados en los bancos para intercambio.
    La pena es que, muchas veces, también nos guiamos por el precio para decir si algo es o no bueno.
    Gran entrada, besos

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    1. Hola!!
      Buenísimos esos ejemplos que añades y que ilustran perfectamente tus reflexiones.
      Estoy totalmente de acuerdo contigo, si nos dejáramos llevar unicamente por nuestro criterio y no por dónde estemos o por el precio, desenmascararíamos a mucho caradura que... bueno mejor me callo jajaja
      Muchísimas gracias a ti por tu aportación a esta entrada, que lo único que busca es que pensemos un poquito.
      Besos :)

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    2. Si decides hacer una entrada sobre caraduras avísame, seguro que también se me ocurren aportaciones jajajaja

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    3. No me tientes, que ahí me vengo a arriba y no respondo! Jajajajaja
      Besos :)

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  5. Es que no tiene por qué ser evidente la calidad de algo. Mucha gente de la que pasó al lado del violinista sin hacerle caso, se habría dado cuenta de que aquello sonaba fenomenal si se hubiera parado a escucharlo con atención medio minuto, pero sin atención no tiene por qué ser obvio el que eso es algo de una gran calidad. Y como la atención es un recurso muy limitado (seguramente el más limitado de todos, después del tiempo), pues no la dedicamos a cualquier cosa que vemos. Por eso, cuando queremos escuchar música, o comprar un buen filete, no ponemos al azar toda la música que podemos, ni cogemos el primer trozo de carne que encontramos tirado por la calle, sino que vamos a un sitio en el que sabemos que, estadísticamente, la mayoría de lo que nos será ofrecido allí será de buena calidad.
    En definitiva, ni me extraña ni me entristece el resultado del experimento que cuentas; al contrario, me parece que es lo que cabe esperar dadas nuestras capacidades psicológicas naturales. Más bien el experimento podría demostrar la tendencia a la pedantería y el aire de superioridad de la gente que lo ha hecho (que también es algo natural dada nuestra constitución psicológica).

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    1. Hola Jesús, gracias por tu simpático comentario.
      Lo que comentas es exactamente, si lo lees, lo mismo que yo apunto en mi entrada: El ser humano no es capaz de percibir estímulos artísticos fuera del entorno en el que espera encontarlos, lo cual, si me permites, me entristece, pero no me extraña.
      Peculiarmente simpático, bajo mi punto de vista, es tu símil acerca de los filetes; es evidente que no vamos por la calle recogiendo el primer papel que vemos, pero si ese papel es un billete de 500€ seguramente lo identifiquemos como tal y lo recojamos, aunque los billetes los esperemos encontrar en un banco.
      Especialmente temerario tu juicio sobre la pedantería y los aires de superioridad de las personas que elaboraron dicho experimento.
      Sin otro particular y esperando tus próximos comentarios a mis entradas, deseo que las editoriales le presten más atención a tu libro que la que los usuarios del metro de Washington le dedicaron a la música interpretada por un genio como es Joshua Bell
      Un sentido abrazo.

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    2. Jesús, te pido disculpas porque suprimí por error el último comentario que me enviaste. Si quieres vuelvemelo a enviar, era interesante.
      Lo siento
      Gracias

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  6. Hola Montse y Elliot: Es mi primera entrada aquí y me ha encantado lo que he leído.
    Creo que en este y en todos los casos, tiene que ver el contexto, vivimos en un mundo tan apurado que no podemos detenernos a mirar, a escuchar, a disfrutar. Seguro si yo pasaba tampoco me paraba, porque se supone que alguien que toca en el metro, no tiene demasiado talento. Si pudieramos detenernos para contemplar, admirar lo que nos rodea, tal vez viviriamos con mayor sensibilidad, sin tantos apuros que no nos dejan ver lo esencial. Ya lo dijo El principito.
    Un besaso para ambos desde Argentina.

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    1. Hola Miranda!
      Estoy absolutamente de acuerdo contigo en todo.
      Lo que yo digo es que podemos y debemos pararnos a contemplar y admirar todo lo que nos rodea, al menos más de lo que lo hacemos.
      Gracias por tu comentario
      Un beso :)

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  7. ¡¡Hola ,primera vez que entro por aqui y me ha encantado leer esto ,que hace un tiempo vi por youtube y me vuelvo a preguntar lo mismo,¿ hasta donde la verdadera consciencia de lo que es arte? ó por el contario no dejamos llevar por las masas?? en fin triste pero cierto,la falta de pesonalidad,en ocasiones nos hace seguir a las masas como borregos!! :( un beso para los dos Montse y Eliott!

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    1. Hola May, bienvenida!!
      Por desgracia es así, como comento en la entrada, creo que deberíamos tener cada uno su propio criterio. Hay una frase de Chéjov que plasma esta idea perfectamente:
      "Las obras de arte se dividen en dos categorías, las que me gustan y las que no me gustan. no conozco otro criterio".
      Un beso :)

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  8. Hola eliott, creo más en el arte que en los artistas
    -interesante lo tuyo-
    un abrazo

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    1. Hola Omar!
      Coincido contigo en que el arte siempre tiene que trascender a los artistas
      Buena aportación
      Un abrazo

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  9. No es la primera vez que escribo aquí aunque espero que sea la primera en la que consiga que salga publicado (torpe para las nuevas tecnologías). Creo que el experimento muestra que ninguno de los pasaba por allí era muy amante de la música clásica, ni suele acudir a esos conciertos sino seguramente se habrían parado. También creo que el metro es un lugar en el que se corre más que se anda, pasea,... tal vez una plaza hubiera sido un sitio más propicio. Por último, me hubiera gustado que el experimento hubiera podido entrar en la mente de toda aquella gente que pasó y saber quienes, por prisa o por estar inmersos en mil pensamientos, no se detuvieron a escuchar la música que oían pero que, sin embargo, esbozaron una sonrisa que les hizo pasar un día más feliz. ¿hay sólo una manera de demostrar que se sabe apreciar el arte?

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    1. Hola Dhorka!!!
      Supongo que el experimento trataba de reflejar la actitud de la gente ante la belleza en un entorno hostil´por decirlo de alguna manera.
      Estoy de acuerdo con lo que dices, pero sólo se pararon 7 de 1097, no se...
      No creo que haya sólo una manera de demostrar que se sabe apreciar el arte, de hecho, no creo que haya ninguna :)
      Un beso.

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